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Crónica de Dalkey

dalkey05Crónica de Dalkey
Flann O’Brien

Editorial: Nórdica Libros.
Colección: Otras Latitudes nº 4.
Traducción: María José Chuliá García.
Primera edición: mayo de 2007.
Número de páginas: 316.
ISBN: 84-935578-1-2.
Precio: 17,95 euros.

Texto de contraportada:

Reconocida tras su publicación en 1964 como la mejor fantasía cómica desde Tristam Shandy, Crónica de Dalkey es la quinta y última novela de Flann O’Brien. El libro está ambientado en Dalkey, un pueblo cercano a Dublín. Allí vive De Selby, genial personaje a quien conocimos en El Tercer Policía, que sigue ridiculizando algunas de las certezas del hombre moderno, como la teoría de la relatividad de Einstein, y que mantiene conversaciones con San Agustín, entre otros, gracias a un invento suyo capaz de alterar el tiempo y el espacio.

En uno de los momentos más divertidos del libro aparece el propio James Joyce que, aunque fallecido, conversará con Mick, otro de los protagonistas. Flann O’Brien nos vuelve a atrapar —con su lenguaje, su humor y su magia— en un mundo del que cuesta salir, donde casi todo es posible y donde, a pesar de lo absurdo que pueda parecer, las cosas tiene más sentido que en el mundo en que vivimos.

Reseña de Jack Moreno:

Mick Shoughnessy y su amigo dipsómano Hackett encuentran en Dalkey, una pequeña ciudad costera al sur de Dublín, al científico excéntrico De Selby, que además demuestra poseer también bastos conocimientos en filosofía. Mientras comen pan tostado con mantequilla y beben whiskey casero, De Selby confiesa su interés por destruir el mundo y criticar la vida adultera de San Agustín o las andanzas de Jonás y Francisco de Asís.

Se suceden toda una serie de situaciones disparatadas y vertiginosas: farmacias que se transforman en tabernas, cuevas submarinas que se convierten en aulas de teología… Y aparece algún que otro personaje surrealista, más propio de la popular novela de Lewis Carroll, como el sargento Fottrell, un estrambótico policía rural que trabaja en bicicleta pero sin nunca montarse en ella: la empuja sin jamás subirse ni pedalear.

Mick, algo paranoico y desquiciado, deviene un mesías o avatar dispuesto para salvar al mundo de De Selby. Y para ello decide primero robar en su casa (con la inestimable colaboración del sargento Fottrell) y después presentarle al gran escritor James Joyce, al que antes tiene que encontrar en la localidad de Skerries, donde vive en el anonimato, huyendo de su gran fama, mientras sopesa la posibilidad de iniciarse en la orden trapense.

O’Brien realiza una crítica mordaz de la sociedad irlandesa, quejosa, pesimista, católica, puritana, ociosa y bebedora, parodiando las costumbres de su país y la forma que tiene de relacionarse sus habitantes.

Hay que aplaudir la excelente traducción de María José Chuliá García y la impecable presentación del volumen por parte de Nórdica Libros, que incluye algunos pequeños detalles que agradecerán mucho los bibliófilos.

Puntuación: 8/10
Novela recomendada por Jack Blade Runner Page.

El Tercer Policía

tercerpoliciaEl Tercer Policía
Flann O’Brien

Editorial: Nórdica Libros.
Colección: Otras Latitudes nº 2.
Traducción: Héctor Arnau.
Segunda edición: noviembre de 2006.
Número de páginas: 301.
ISBN: 84-934854-8-9.
Precio: 18 euros.

Texto de contraportada:

Muchas son las razones que hacen de El Tercer Policía una novela singular. El título del libro se refiere a un misterioso personaje que posee las llaves para escapar de una serie de extraños sucesos que se irán repitiendo a lo largo de la narración. En su alucinante recorrido por parajes del todo extravagantes nuestro protagonista —que no puede recordar su nombre— tropezará con edificios bidimensionales, bicicletas altamente sexuales, toneladas de ómnium y un científico loco llamado De Selby dispuesto a demostrar que la tierra no es esférica sino «asalchichada».

A lo largo de esta insólita e ingeniosa novela, el autor nos introduce a la manera de Lewis Carroll en el territorio de las grandes preguntas dándonos así algunas claves para entenderla: «El infierno da vueltas y más vueltas. Su forma es circular y su naturaleza interminable, repetitiva y muy próxima a lo insoportable».

Reseña de Jack Moreno:

Tras finalizar sus estudios en un internado, el protagonista anónimo regresa al hogar familiar encontrándose con una granja y una taberna abandonadas que sus padres le dejaron en herencia. Cediendo la administración del negocio a su amigo John Divney, opta por concentrarse en el análisis de la obra del pensador excéntrico De Selby, sobre la que redacta un ensayo en donde debate sus teorías más extremas.

Pero la taberna no da dinero suficiente, y Divney decide hacer algo para mejorar la precaria situación: robar al viejo y pudiente señor Mathers. Tras planear con detenimiento la operación, el asalto tiene lugar pero algo parece salir mal: el dinero del robo tarda en aparecer más de lo debido a pesar de conocer con gran exactitud el escondite elegido para ocultarlo.

Decidido a dar con la pequeña caja en donde espera el botín, inicia un periplo surrealista, un viaje alucinante en donde los principios y las leyes del mundo real ceden el paso a otros muy distintos, que le llevará hasta la casa de un coleccionista de batas, la calle en la que vive un despiadado asesino asaltador y el cuartelillo imposible en el que viven tres policías.

La pequeña aventura, de tintes oníricos, recuerda bastante la obra más conocida de Lewis Carroll; una historia plagada de encuentros con personajes increíbles, simpáticos, pedantes, disparatados, inquietos y, sobre todo, obsesionados con las bicicletas. Porque todos los casos que investigan los policías tiene que ver con las bicicletas: conducción sin luces, conducción por la acera, robo de bombines, hurtos de bicicletas, etc. Y son hurtos, por cierto, que ellos mismos cometen y resuelven sin falta.

Si Alicia tenía que bregar con la Liebre Marcera, el Sombrerero Loco y el Lirón, el protagonista innominado (Alicia también llegó a confesar a la Oruga que no sabía quién era ni recordaba sus canciones) hace otro tanto con unos agentes del orden de conversación escurridiza, propensos a los juegos de palabras lewisianos, como «acontecimientos que acontecieran».

La novela está plagada de extensas y divertidas notas a pie de página sobre el filósofo y científico imaginario De Selby, un hombre capaz de esbozar las teorías más peregrinas y heterodoxas nunca imaginadas por la ciencia, y de sus no menos excéntricos críticos, estudiosos y biógrafos.

Al igual que Carroll, el universo de O’ Brien está centrado en la experiencia de la evanescencia, el paso raudo del tiempo y la añoranza por el regreso al hogar primigenio y la resolución del proceso enmarañado, casi de tipo kafkiano, que no hace sino volver a comenzar una y otra vez.

Puntuación: 9/10
Novela recomendada por Jack Blade Runner Page.