En esta entrada podéis consultar varios ejemplos de palabras con cica. Selección de palabras que empiezan por cica. Lista de palabras con las letras «cica» al principio.
cica (árbol de la familia de las cicadáceas, de hojas largas y rígidas) cicádeo (perteneciente o relativo a las cicadáceas) cicadáceo (perteneciente o relativo a las cicadáceas) cicadela (insecto hemíptero de pequeño tamaño) cicádico (perteneciente o relativo a las cigarras) cicádido (perteneciente a la familia de las cigarras) cicala (cigarra) cicálido (perteneciente o relativo a la cícala) cicatriz (señal que queda después de curada una herida)
Palabras con «cica» en medio
acicalado (aseado, arreglado o adornado con esmero) acicalador (que acicala) acicaladura (acción y efecto de acicalar) acicalamiento (acción y efecto de acicalar) acicalar (adornar, arreglar o limpiar con esmero) acicate (estímulo o incentivo para hacer algo) acicateador (que acicatea) acicatear (estimular, incitar o aguijonear) ahocicar (hacer que alguien hunda o meta el hocico)
El español ha cambiado mucho a lo largo de los siglos. Algunas palabras han desaparecido por completo, mientras que otras han sobrevivido hasta nuestros días, aunque muchas hayan quedado relegadas al lenguaje literario, culto, coloquial o a determinadas regiones. Estas palabras antiguas son vocablos que podemos encontrar todavía en el diccionario, en textos antiguos y, en algunos casos, incluso en conversaciones actuales.
En esta lista podéis consultar 100 palabras de sabor antiguo que todavía forman parte del español. Algunas son auténticos arcaísmos y aparecen marcadas en el diccionario como antiguas o desusadas; otras han conservado plena vigencia, aunque hoy resulten poco frecuentes o tengan un marcado sabor literario.
Vigencia e importancia de las palabras antiguas
Lo interesante de estas palabras es que no todas pertenecen exclusivamente al pasado. Algunas, como aljibe, alhaja, alcurnia, hidalgo, hueste, linaje, talante o zaguán, siguen siendo perfectamente reconocibles y utilizables. Otras, como maguer, fablar, non, suso, do o folgar, han quedado restringidas a textos antiguos, recreaciones históricas o usos literarios.
Estas palabras son, en definitiva, pequeñas cápsulas de la historia del español. Algunas han cambiado de significado, otras han sobrevivido casi intactas y otras esperan en los diccionarios a que alguien vuelva a utilizarlas. Incorporarlas de vez en cuando a un texto puede ser una forma estupenda de recuperar una parte del vocabulario de nuestros antepasados.
¿Es correcto usar palabras antiguas?
Sí, es correcto utilizar palabras antiguas del español, siempre que se empleen teniendo en cuenta su significado, registro y contexto. Algunas continúan plenamente vigentes, aunque resulten poco frecuentes; otras están marcadas en el diccionario como antiguas, desusadas o propias de determinados ámbitos.
Utilizarlas puede aportar riqueza, precisión y personalidad a un texto, especialmente en obras literarias, históricas o ambientadas en otras épocas. Sin embargo, emplearlas indiscriminadamente puede hacer que un texto resulte artificial, solemne o difícil de comprender.
Palabras antiguas del español que todavía existen
abés (apenas o difícilmente; palabra antigua de uso muy raro) acémila (mula o animal de carga) aciago (desgraciado, de mal agüero o de consecuencias negativas) adarga (escudo de cuero, generalmente de forma ovalada o de corazón) adrede (deliberadamente, de propósito) agora (ahora; forma antigua que todavía puede encontrarse en textos literarios) albéitar (veterinario, especialmente en la terminología antigua) albricias (regalo o recompensa por una buena noticia) alcurnia (ascendencia o linaje, especialmente noble) alféizar (parte del muro que constituye el borde inferior de una ventana) alfeñique (persona de complexión débil y delicada) algazara (ruido de muchas voces, especialmente cuando hay alegría o alboroto) alhaja (joya u objeto precioso; también, coloquialmente, persona de buenas cualidades) alifafe (achaque o indisposición leve) aljibe (depósito destinado a recoger y conservar agua) almoneda (venta pública de bienes, generalmente mediante puja) amanuense (persona que escribía a mano textos que otra persona le dictaba) antaño (en un tiempo pasado, especialmente si se considera lejano) añagaza (engaño o artificio utilizado para atraer a alguien) aquende (en la parte de acá, de este lado) ardid (estratagema o medio ingenioso utilizado para conseguir algo) asaz (bastante, muy o en cantidad suficiente) ataviar (adornar o arreglar a alguien o algo) avío (preparación o arreglo necesario para realizar algo; también, provisión o recurso) baladí (de poca importancia o valor) baldragas (persona débil, floja o de poco carácter) barragana (concubina; mujer que convivía con un hombre sin estar casada con él) behetría (población medieval que podía elegir libremente a su señor) bellaco (malo, pícaro, ruin o astuto con mala intención) bermejo (de color rojo o rojizo) bizarro (valiente, generoso o gallardo; antiguamente, especialmente valeroso) bodoque (adorno de forma redondeada; también, persona de poca inteligencia, en sentido coloquial) botarate (persona alocada, poco sensata o despilfarradora) caletre (capacidad de comprender o discurrir) cuita (pena, aflicción o sufrimiento) denuesto (insulto, ofensa o injuria) desazón (malestar físico o inquietud y disgusto del ánimo) do (donde; forma antigua hoy conservada principalmente en expresiones o textos literarios) doquier (en cualquier lugar o por todas partes) doncel (joven perteneciente antiguamente a la nobleza) doncella (mujer joven; antiguamente, especialmente mujer que no había contraído matrimonio) empero (sin embargo, no obstante) ende (de allí, de ese lugar; forma antigua) enfiteusis (cesión del dominio útil de un inmueble mediante el pago de un canon) enhiesto (erguido, levantado o derecho) escabel (asiento pequeño y bajo, generalmente sin respaldo) escarcela (bolsa o bolsa pequeña que se llevaba antiguamente sujeta al cinturón) estantigua (persona o cosa estrafalaria, ridícula o de aspecto extraño) fablar (hablar; forma antigua y actualmente desusada) facistol (atril grande donde se colocan libros, especialmente libros litúrgicos) feudo (territorio o derecho concedido antiguamente por un señor a un vasallo) folgar (holgar, descansar o estar ocioso; forma antigua) follón (persona ruin, cobarde o despreciable) gazmoño (que aparenta una devoción o virtud excesiva y afectada) guisa (manera o modo) hidalgo (persona perteneciente antiguamente a la nobleza menor) hogaño (en la época actual o en el año presente; hoy poco usado) holgar (descansar, estar ocioso o no trabajar) hueste (ejército o conjunto de personas armadas) ínclito (ilustre, famoso o muy distinguido) jaez (calidad o condición de una persona o cosa) juglar (persona que antiguamente recorría lugares cantando, recitando poemas o realizando espectáculos) laceria (miseria, pobreza o sufrimiento) laude (alabanza o elogio) lecho (cama; también, lugar donde se encuentra algo, como el cauce de un río) lid (combate, lucha o enfrentamiento) linaje (ascendencia o conjunto de antepasados de una persona o familia) lozano (fuerte, vigoroso, saludable o de aspecto exuberante) maguer (aunque, pese a que) mancebo (hombre joven) menester (necesidad o falta de algo; también, ocupación o trabajo) mesnada (compañía de gente de armas que antiguamente servía a un señor) mesura (moderación, prudencia y comedimiento) mohatra (venta fingida o negocio engañoso realizado con apariencia de legalidad) mozuelo (muchacho joven) non (no; forma antigua que aparece en textos medievales) otrora (en otro tiempo, antiguamente) palafrén (caballo manso utilizado antiguamente para montar, especialmente por damas o personas de rango) prez (honor, estima o consideración) pro (provecho, beneficio o utilidad) raudo (rápido, veloz) recelar (temer o sospechar de algo o alguien) regocijo (alegría intensa o satisfacción) sayón (verdugo; antiguamente, oficial encargado de ejecutar determinadas órdenes) solaz (consuelo, descanso o entretenimiento) so (bajo o debajo de; preposición de uso antiguo que pervive en expresiones como «so pena de») suso (arriba o en la parte superior; forma antigua) talante (modo o disposición habitual de una persona) truhán (persona sinvergüenza, embustera o que vive de engaños) usanza (costumbre o modo habitual de hacer algo) vejestorio (persona muy vieja; también, cosa vieja o deteriorada) vehemencia (fuerza o intensidad con que se manifiesta algo) venida (acción de venir; también se emplea en contextos antiguos o solemnes) veleidad (inconstancia o deseo pasajero de hacer algo) vellocino (lana de un carnero u oveja; especialmente, la piel con su lana) yantar (comer; también, comida, en usos antiguos o literarios) zagal (muchacho o muchacha joven, especialmente en el ámbito rural) zaguán (espacio cubierto situado junto a la entrada de una casa) zalamería (demostración exagerada de afecto o admiración) zaragüelles (pantalones anchos y cortos, tradicionales en algunas zonas de España)
El español está lleno de palabras que, por su sonido, su forma o su significado, parecen sacadas de una novela fantástica, de un cuento infantil o incluso de un idioma inventado. Sin embargo, todas ellas son palabras reales y forman parte de nuestro idioma.
Algunas son poco habituales y han caído en desuso; otras son coloquiales, regionales o simplemente tienen una apariencia especialmente curiosa.
En esta lista encontrarás ejemplos de palabras del español que parecen inventadas, acompañadas de su significado. Algunas te resultarán familiares y otras serán auténticos descubrimientos. Y quizá alguna te parezca tan divertida que decidas incorporarla a tu vocabulario.
abuhado (que tiene aspecto hinchado o abotargado) alfeñique (persona de complexión débil y delicada) alipori (vergüenza o incomodidad causada por la conducta de otra persona) andrómina (embuste, mentira o engaño) baldragas (persona floja, débil o poco enérgica) birlibirloque (modo de hacer algo de manera aparentemente mágica) cachivache (objeto viejo, inútil o de poco valor) cascarrabias (persona que se enfada fácilmente) chirimbolo (objeto de forma extraña o cuyo nombre se desconoce) chuchurrío (marchito, ajado o falto de vigor) desgalichado (alto, delgado y de aspecto débil o desgarbado) esperpento (persona o cosa notable por su fealdad, desaliño o extravagancia) estantigua (persona o cosa ridícula o estrafalaria) farfolla (cosa de mucha apariencia y poca sustancia) filfa (mentira o noticia falsa) gamusino (animal imaginario que se utiliza como broma para engañar a alguien) gaznápiro (persona simple, crédula o torpe) guirigay (griterío o confusión de voces) hipocorístico (forma abreviada o modificada de un nombre propio usada familiarmente) jerigonza (lenguaje difícil de entender) mamarracho (persona ridícula o cosa mal hecha) mequetrefe (persona insignificante o de poco juicio) morrocotudo (muy grande, extraordinario o importante) nigromante (persona que practica la nigromancia) orondo (satisfecho, orgulloso o excesivamente grueso) pachorra (calma excesiva o lentitud en la manera de actuar) pampirolada (cosa insustancial, sin importancia o ridícula) paparrucha (noticia falsa o disparate) pejiguera (cosa que resulta molesta o difícil de tratar) perendengue (adorno o cosa superflua) pipiripao (comida abundante y variada, especialmente cuando se ofrece con ostentación) quisicosa (cosa que no se sabe cómo nombrar o que se considera de poca importancia) rechoncho (grueso y de poca altura) sacamantecas (persona cruel o imaginaria con la que se asusta a los niños) sinsorgo (persona insustancial, tonta o poco seria) tarambana (persona alocada, informal o poco responsable) tentetieso (juguete que, aunque se vuelque, vuelve a ponerse derecho) tiquismiquis (persona excesivamente escrupulosa o minuciosa) tontiloco (persona que tiene poco juicio y actúa de manera alocada) tutiplén (con abundancia o gran cantidad) zangolotear (moverse de un lado para otro sin orden ni concierto) zangolotino (muchacho que se comporta de manera infantil) zascandil (persona despreocupada, informal o poco fiable) zarandajo (persona o cosa despreciable o de poca importancia) zarapastroso (desaliñado, andrajoso o sucio) zascandilear (andar de un lado para otro perdiendo el tiempo) zurriburri (persona de poca importancia o conjunto de gente de baja condición) zurrusco (persona áspera, brusca o de trato desagradable) zangarriana (persona o cosa de aspecto desaliñado o estrafalario) zopenco (persona torpe, ignorante o de poco entendimiento)
Aquí os dejo cincuenta ejemplos de palabras con lar. Selección de palabras que empiezan por lar. Lista de palabras con la sílaba lar al principio.
lar (cada uno de los dioses domésticos de los antiguos romanos) larario (lugar de la casa romana donde se veneraban los dioses lares) lardáceo (semejante al lardo o tocino) lardar (untar o cubrir con lardo) lardear (untar con lardo) lardero (perteneciente o relativo al lardo; especialmente, jueves lardero) lardo (grasa de cerdo) lardón (pedazo de lardo) lardoso (que tiene mucho lardo) larense (natural de Lara, Venezuela) laria (árbol de la familia de las leguminosas) larije (especie de árbol) laringal (perteneciente o relativo a la laringe) laringe (órgano del aparato respiratorio situado entre la faringe y la tráquea) laringitis (inflamación de la laringe) laringología (parte de la medicina que estudia la laringe y sus enfermedades) laringólogo (especialista en laringología) laringoscopia (exploración visual de la laringe mediante un laringoscopio) laringoscopio (instrumento para explorar la laringe) laringotomía (incisión quirúrgica de la laringe) laríngeo (perteneciente o relativo a la laringe) laringeo (laríngeo) larva (animal en estado de desarrollo posterior al nacimiento o a la eclosión y anterior al estado adulto) larvado (que tiene forma o aspecto de larva) larval (perteneciente o relativo a la larva) larvario (perteneciente o relativo a la larva) largamente (con mucha extensión o duración) largavista (catalejo o instrumento óptico para ver de lejos) largición (acción y efecto de largar) largo (que tiene mucha longitud) largometraje (película cinematográfica de duración considerable) largomira (persona que tiene grandes aspiraciones o proyectos) largona (persona que habla mucho o se extiende demasiado) largor (longitud) largar (soltar o dejar libre algo) larguero (pieza larga y estrecha que sirve de soporte) largueza (liberalidad o generosidad) larguirucho (muy alto y delgado) largura (longitud) largurucho (larguirucho) larimar (variedad de pectolita de color azul) lariforme (que tiene forma de larva o aspecto semejante a ella) laricino (perteneciente o relativo al alerce) laricina (perteneciente o relativo al alerce) laringeal (laríngeo) laringólogo (especialista en las enfermedades de la laringe) laringófono (aparato que recoge las vibraciones producidas en la garganta) laringectomía (extirpación quirúrgica de la laringe) laringectomía (extirpación de la laringe) laringografía (procedimiento de exploración o representación gráfica de la laringe)