La diurnalidad hace referencia a los animales diurnos que están activos durante el día y duermen durante la noche. En contraposición están los nocturnos (activos durante la noche) y los crepusculares (activos en las horas del amanecer y el anochecer). También hay animales con un ciclo catemeral, que alternan su actividad entre el día y la noche a lo largo del año.

Son muchos los factores que determinan el ciclo de actividad —diurno o nocturno— de un animal. Algunos de estos factores son la capacidad visual, oportunidades de conseguir alimento, ausencia de depredadores naturales, adecuación de la temperatura corporal, competencia con otras especies, etc.

Existen animales que en estado salvaje son nocturnos, pero que al ser domesticados por el hombre han cambiado sus hábitos transformándose en diurnos, como los perros y los gatos.

No solo los animales tiene estos ciclos de actividad; las plantas también pueden adoptar un comportamiento diurno o nocturno en función, por ejemplo, de los insectos polinizadores, adaptándose al ciclo de aquellos.

Lista de animales diurnos:

abeja
águila
ardilla
bisonte
camaleón
elefante
garza
gorrión
halcón
hormiga
jirafa
mantis religiosa
mariposa
marmota
mono
mosca
paloma
pato
pelícano
perro de las praderas
rana
tapir

Lista de animales nocturnos:

búho
cucaracha
grillo
lechuza
lince
luciérnaga
mapache
mofeta
murciélago
polilla
puercoespín
ratón
zorro

Lista de animales crepusculares:

cabra salvaje
conejo
chicharra

Lista de animales catemerales:

canguro
chacal
cocodrilo
coyote
puma
tigre