100 palabras para describir la vergüenza


Humillación (Ofensa que hiere el orgullo y produce el rubor más profundo).
Impotencia (Incapacidad para deshacer la metedura de pata ya cometida).
Incomodidad (Falta de confort y serenidad en una interacción social).
Incompetencia sentida (Sensación de no estar preparado o no saber actuar).
Indignidad (Sentir que no se es merecedor del respeto de los demás).
Inferioridad (Sensación de estar por debajo del resto del grupo).
Inhibición (Incapacidad para expresarse libremente por miedo al ridículo).
Inseguridad (Duda constante sobre la propia valía o comportamiento).
Invisibilidad anhelada (Deseo desesperado de esfumarse del mapa).
Juicio ajeno (La mirada crítica del otro que causa la turba interna).
Lapsus (Equivocación involuntaria que desencadena un momento embarazoso).
Mala prensa (Preocupación por la opinión negativa que se generará).
Metedura de pata (Acción desafortunada que expone a la persona a la burla).
Mirada esquiva (Incapacidad para fijar la vista por culpa del sonrojo).
Mudez (Incapacidad temporal de articular palabra por el impacto de la vergüenza).
Ocultamiento (Acción de esconder un fallo para no pasar vergüenza).
Ofensa a la imagen (Perjuicio sufrido en la presentación pública de uno mismo).
Opresión (Angustia física en el pecho al sentirse en evidencia).
Orgullo herido (Ego lastimado por no haber demostrado la altura esperada).
Pena (Desagrado o sentimiento de bochorno por una situación ajena o propia).
Perfeccionismo roto (Frustración y rubor al no lograr la perfección esperada).
Perturbación (Trastorno del orden mental producido por un chasco público).
Postura defensiva (Gestualidad rígida adoptada para protegerse del ridículo).
Pusilanimidad (Falta de ánimo para afrontar la mirada o crítica ajena).
Pérdida de cara (Metáfora de sufrir un deshonor social grave).
Rechazo (Sensación de ser excluido del grupo por el tropiezo cometido).
Recogimiento (Aislamiento voluntario para digerir un mal momento).
Redículo (Situación extravagante que provoca la risa despectiva de los demás).
Reproche (Amonestación recibida que enciende el sonrojo).
Repudiación (Sensación de no ser aceptado tras un acto vergonzoso).
Repulsión propia (Rechazo hacia la conducta o torpeza cometida por uno mismo).
Resentimiento (Pesadez que queda en el ánimo tras ser humillado).
Retraimiento (Tendencia a apartarse de la interacción por inseguridad).
Ridículo (Paso por una situación cómica o degradante para la propia imagen).
Rigor interno (Autoexigencia desmedida que potencia la vergüenza).
Rubor (Colorido rojo que sale en el rostro por la vergüenza).
Ruborización (Acción de ponerse colorado al sentir la atención del resto).
Ruina de imagen (Deterioro grave de cómo nos ven los demás).
Sensibilidad social (Exceso de atención a lo que opinan los demás).
Ser la comidilla (Convertirse en el tema de conversación burlón de la gente).
Sobresalto (Susto o impresión al darse cuenta de un fallo en público).
Sofoco (Sensación repentina de calor acompañada de bochorno).
Sonrojo (Enrojecimiento del rostro motivado por la turbación).
Susto social (Pánico repentino al notar que todo el mundo se da cuenta del error).
Taquicardia por apuro (Aceleración del ritmo cardíaco durante un sofoco).
Temblores (Movimientos involuntarios producidos por el nerviosismo del apuro).
Temor a la burla (Miedo irracional o fundado a ser objeto de risas).
Tensión muscular (Rigidez corporal provocada por el estado de incomodidad).
Timidez (Tendencia habitual a sentir vergüenza ante personas desconocidas).
Torpeza (Incapacidad o falta de habilidad que desata situaciones ridículas).
Trauma social (Huella dolorosa dejada por una humillación en el pasado).
Turba (Atolondramiento y desorden interior al verse expuesto).
Turbación (Confusión, desorden o alteración de la serenidad del ánimo).
Vacilación (Duda o titubeo al hablar por culpa de la falta de aplomo).
Vergüenza ajena (Bochorno sentido por los errores o torpezas cometidos por otros).
Vulnerabilidad (Sensación de estar desprotegido ante los ojos ajenos).
Vulnerabilidad expuesta (Saber que las debilidades propias son evidentes para todos).