70 ejemplos de palabras de despedida

Odio las despedidas, por lo que seré breve. Gracias a todos.
Esto no es un adiós; esto es un gracias a todos.
Esto no es un adiós; es un hasta luego, un volveré pronto.
Me voy con la convicción de un pronto regreso a mi tierra.
Entre amigos no hay lugar para las despedidas. Hasta siempre.
No quiero ver caras tristes: algún día volveré a mi puesto.
Me llevo vuestro cariño y recuerdo; eso nadie puede quitármelo.
Volveré tan pronto como pueda a mis obligaciones y quehaceres.

Os echaré mucho de menos, pero las obligaciones me empujan a tomar esta decisión…
Las peores despedidas son aquellas que nunca se dijeron.
Este es el adiós que nunca pensé deciros; la más dolorosa de las despedidas.
Lleno de emoción y con la más profunda de las penas, me despido de vosotros…
Se me forma un nudo en la garganta al anunciaros la marcha de mengano.
Esta empresa ya no volverá a ser la misma sin ti.

Toca ahora el momento más difícil de mi vida: anunciaros mi partida…
Marcharse es duro, pero más duro es dejar atrás a tantos amigos.
Sé que ninguno esperabais una decisión como esta, pero las circunstancias…

El vacío que dejas con tu marcha será insoportable, pero tenemos que sobreponernos.
Tu despedida nos entristece a todos y nos sume en un estado de abatimiento total.
Son momentos de sentimientos encontrados, de sensaciones extrañas, de emociones…
La tristeza invade nuestros corazones con tu marcha. Te recordaremos por siempre.
Nos queda tu recuerdo, tus años de intensa dedicación, tu buen hacer en la empresa.

Con profundo pesar, os anuncio un secreto a voces: mi partida al extranjero.
Me voy a un lugar lejano, a una nueva aventura en el extranjero.
En mi horizonte aparece un nuevo desafío desconocido pero irrenunciable.

Inesperada nos resulta tu marcha; nos dejas huérfanos, perdidos, hundidos.
Ha llegado el día que más temía: el inevitable día de mi jubilación.
La jubilación supone dejar atrás una etapa y empezar una nueva en la vida.
A todos nos llega el día de poner fin a nuestro cometido laboral.
Han sido 45 años de grandes satisfacciones tanto en lo profesional como en lo laboral.
Me voy de esta casa que considero como mía; mi segundo hogar durante estos años.

Disfruta de tu merecido retiro: una buena jubilación que es un premio a tu gran labor.
La jubilación es la recompensa, el reconocimiento, el premio máximo al trabajador.