The Ripper de Carmelo Anaya

El escritor Carmelo Anaya presenta su nueva novela titulada The Ripper, un thriller ya disponible en Amazon en tapa blanda y en versión Kindle.

Una chica es asesinada el día 31 de agosto y el comisario Carrillo enseguida sospecha que el crimen es una imitación del conocido criminal Jack el Destripador. Al identificar a la víctima, la policía encuentra una red de proxenetas que explota sexualmente a mujeres.

Los hombres mejor situados de la sociedad de la ciudad se aprovechan cínicamente de esas mujeres indefensas. Poco a poco van apareciendo sospechosos que han de ser descartados. Mientras tanto, los crímenes continúan con precisión, calcando los crímenes de Jack el Destripador. Al igual que el original, el asesino comienza a lanzar mensajes al comisario Carrillo. Pronto, la ciudad se convierte en un espectáculo y son enviados a Baria un grupo de especialistas en ciencias del comportamiento. Éstos centran sus sospechas en un amigo del comisario. Entre el deber y la amistad, el comisario se debate en una atormentada duda. Cuando por fin es detenido el asesino, al concluir un quinto y horrendo crimen, el comisario aún duda de quién es el verdadero asesino.

The Ripper es la recreación del mito de Jack el Destripador. Es sabido que la novela policíaca o novela negra es un modo idóneo para reflejar los problemas, los rincones oscuros, lo escondido de cada sociedad. Si el original Jack el Destripador puso de manifiesto las contradicciones de la sociedad victoriana, plegada de puritanismo y religiosidad, pero que creaba auténticos guetos de obreros que vivían en unas condiciones miserables a finales del siglo XIX, barrios en los cuales la inhumanidad, la pobreza y la violencia se enseñoreaban de grandes masas de población, dejando el descubierto el escaso valor de la vida, la nueva recreación de un asesino en serie que imita al Destripador original no ha podido ser más oportuna.

Portada de The Ripper

Es una constante de su autor huir de la novela histórica precisamente para poner de manifiesto las contradicciones de la sociedad actual, razón por la cual su novela está ambientada en la actualidad, concretamente en 2013.

Podremos ver la novela como una radiografía de nuestra sociedad. Nos veremos inmersos en los ambientes más bajos y degradantes, pero también en los ambientes de la alta sociedad y de la política. El autor nos conduce por nuestra sociedad casi sin darnos cuenta y podemos reconocer todo lo que vemos, a veces con asombro y otras con auténtico terror.

Porque, aunque se trata de una novela policíaca podría catalogarse igualmente de una historia de terror gótico ambientada en la actualidad. Como se dice en la novela, Jack el Destripador es un mito porque nunca justificó sus crímenes. Aún no sabemos quién fue realmente ese famoso asesino que, como también se dice en la novela, inauguró la modernidad en el crimen.

No es un capricho escoger la figura de Jack el Destripador como modelo del macabro asesino que impregna la novela con sus terribles reflexiones. El autor le otorga una profundidad inesperada al pensamiento del asesino, mostrado a ráfagas en su diario, con comentarios absolutamente estremecedores.

Señoras y señores, por aquí se va al matadero…

Pero también es una novela con varias capas. Ya hemos dicho que es una novela policíaca y una novela de terror, pero también es una indagación psicológica en varios niveles. Si se enfrenta a la psicología de un asesino despiadado, no es menos la profundidad que se nos muestra de la psicología del resto de personajes que se enfrentan a los crímenes, del mismo modo que nos muestra la psicología profunda de nuestra sociedad, con esa mezcla de impostada ternura y de espectáculo que creamos en torno a casos como el que nos muestra la novela.

Otra capa de las que comento es la indagación en la explotación sexual de la mujer, pues la investigación sobre los asesinatos se encuentra con una mafia de proxenetas a la vez que profundiza en esa crueldad inconsciente de la sociedad que conoce y permite esa explotación.

Pero también es una novela de elogio de la mujer y un alegato en toda regla contra el feminicidio que es la historia. No en vano el lema publicitario de la novela es La historia es un feminicidio. Veréis cómo crecen a lo largo de la novela los personajes femeninos, en particular las víctimas del Destripador.

Algo importante en la novela es que los personajes tienen vida propia. No son personajes de cartón ni arquetipos. Podemos sentir terror o compasión con ellos, comprenderemos sus temores y sus esperanzas. La novela es una comedia humana con más de cien personajes. Ninguno te dejará indiferente.

Como dice un comentario en Amazon: Más de 500 páginas que no podrás dejar de leer hasta el final, en un recorrido que te pasea por los bajos fondos de las pasiones del ser humano, más cerca y a la mano de lo que uno puede imaginar. Un asesino capaz de poner contra las cuerdas a un policía, apasionado y comprometido con su trabajo hasta la última página.

Te reto a que descubras quién es el asesino. El final es un giro totalmente inesperado. La novela mantiene el suspense a cada página.

Biografía del autor:

Carmelo Anaya es Licenciado en Derecho y ejerce como abogado en la actualidad. En su faceta de escritor, ha publicado numerosos cuentos y relatos breves en diversas colecciones, así como la serie de novelas denominada Trilogía de Baria, basada en una ciudad ficticia del levante almeriense.

Fue accésit del Premio J&B en 1996 con la novela El corazón oscuro. Además, Carmelo Anaya resultó ganador de la segunda edición del premio Wilkie Collins de Novela Negra, concedido por M.A.R. Editor a su obra Ordo Dei (Perdedores anónimos) del 2012. Se ha revelado un verdadero maestro del género negro, con influencias bien asimiladas de sus admirados Dashiell Hammett y Jim Thompson.

Otros libros suyos son Tiempo cero (2006), Memento Mori (2012), Frío invierno en Baria (2007), Tierra amarilla (2013), Una parte de mí (2008), El guardián de mi hermano (2008) y Gloria Mundi. Su nueva novela, The Ripper, es la más extensa y cuidada de sus obras. Protagonizada por el comisario Carrillo –personaje habitual en sus historias– y con un final sorprendente, ratifica a Carmelo Anaya como un exponente del género de novela negra, thriller y policíaco en nuestro país.

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