Al final del invierno

Al final del inviernoAl final del invierno
Robert Silverberg
Editorial: Ediciones B
Colección: Nova Ciencia Ficción nº 25
Traducción de Paola Tizano
Ilustración de Óscar H. Chichoni
Primera edición: junio de 1990
Número de páginas: 624
Precio: 11 euros
ISBN: 978-84-406-1415-5
Más info: Ediciones B

 
Texto de contraportada:

Tras miles de años, el Largo Invierno producido en la Tierra por el bombardeo de cometas que causaron las estrellas de la muerte llegó a su fin. Los que salieron del capullo para enfrentarse a los peligros del mundo exterior en busca de la Nueva Primavera se llamaban a sí mismos humanos. Su destino era la creación de un nuevo mundo.

Reseña de Jack Moreno:

Los miembros de la tribu de Koshmar llevan setecientos mil años refugiados en las profundidades de la Tierra, encerrados dentro del capullo que les protege de la lluvia de meteoritos que ha transformado la faz del planeta en un inmenso glaciar. Dentro del laberinto de galerías y pasadizos subterráneos, el historiador Thaggoran siente la presencia de un ser que se abre camino en la roca: la criatura comehielos de la que los antiguos profetas habían vaticinado como señal inequívoca de la llegada del final del Largo Invierno.

Además de regirse por un estricto control de natalidad, dentro del recinto cerrado y finito que es la cueva en donde habitan los últimos descendientes de los seres humanos, la vida está limitada a un período máximo de treinta y cinco años. Una vez superada esta cifra, los miembros son conducidos a la salida exterior para encontrar la muerte entre los hielos. Sólo la sacerdotisa Torlyri se asoma al frío mundo para realizar sus ofrendas a los dioses, rogando por el bienestar de su pueblo y la esperanza de la pronta primavera.

El enigmático Sueñasueños, el miembro más viejo de la tribu y que lleva miles de años durmiendo dentro de una cámara aislada, parece despertar entre gritos por un instante para anunciar a su vez el final del aislamiento.

La cabecilla Koshmar arde en deseos porque el final del invierno tenga lugar durante su mandato. Las dos señales —la presencia de comehielos y el despertar del Sueñasueños— son pruebas suficientes para ordenar a su pueblo el abandono del capullo. Esta partida tiene por objeto alcanzar la mítica ciudad de Vengiboneeza, un lugar repleto de maravillosos artefactos capaces de devolverles del dominio del planeta y hacer de ellos los amos de todas las criaturas.

Son tres los personajes principales de la novela que sirven como hilo conductor de la narración. El pequeño Hresh, discípulo y sucesor del cronista Thaggoran, es un muchacho inquieto y lleno de preguntas. Con la curiosidad desbordada del joven científico, busca entre los escombros de Vengiboneeza las respuestas sobre qué le pudo pasar a la ciudad, cuáles fueron sus habitantes y, por encima de todo, las claves suficientes para dilucidar el origen y el destino de su pueblo. Koshmar, la cabecilla del grupo, debe soportar los cambios éticos y culturales de la tribu, ahora libre de toda atadura, intentando evitar su desintegración. Torlyri, la sacerdotisa en otros tiempos respetada por todos, se enfrenta a la llegada de nuevos dioses inexplicables.

Cuando los mitos se transforman en realidad y las profecías se terminan cumpliendo, las viejas y estrictas reglas sociales de la tribu no sirven de nada. Los tabús y el antiguo orden imperante dentro del capullo no tiene sentido fuera de él. La ética tribal cambia por completo dado que ya no existen los férreos límites que imponía la vida dentro de las cuevas. Pero ahora también hay un nuevo entorno natural, diferente y salvaje en el que hay que aprender a vivir con sus inevitables tensiones internas.

En un ejercicio de pura metafísica, Hresh se detiene a sopesar su propia naturaleza y la de su pueblo. ¿Son realmente humanos los miembros de la tribu? ¿Cómo eran los antiguos humanos de Vengiboneeza? ¿Adónde se fueron? Las dudas asaltan al niño anciano sin conseguir una respuesta clara hasta que una raza desconocida —los Beng— hace su aparición trastocando todos sus planes.

Robert Silverberg aborda la ciencia ficción sociológica con esta magnífica novela, el relato excelente de un viaje de descubrimiento y reconquista, tanto exterior como interior, que también cuenta con buenos episodios de acción y el siempre difícil encuentro con otras especies y civilizaciones más avanzadas. Deja, sin embargo, muchas preguntas sin resolver y la novela abierta a varias continuaciones. Tal es así que la saga de la nueva primavera estaba destinada a convertirse en una trilogía (Al final del verano, The New Springtime y The Summer of Homecoming) pero la tercera novela no fue publicada por desacuerdos entre el autor y los editores.

Por cierto, la segunda novela está todavía inédita en castellano. Esperamos que algún editor se anime a traducirla y publicarla.

AFVZ Agencia Federal de Vampiros y Zombis

AFVZ Agencia Federal de Vampiros y Zombis
David Hine
Roy Allan Martínez
Wayne Nichols

Editorial: Dolmen Editorial
Colección: Dolmen
Traducción de Ángel Mirou
Ilustración de Jelena Kevic Djurdjevic
Primera edición: agosto de 2011
Número de páginas: 168
Precio: 20 euros
ISBN: 978-84-15201-54-0
Más info: Dolmen Editorial

Texto de contraportada:

Los vampiros y los zombies son reales. De hecho, los no-muertos han estado entre nosotros desde la misma creación de los Estados Unidos. Estas pesadillas vivientes no son lo que aparece en las leyendas idealizadas, sino el resultado de virus y plagas que amenazan a toda la humanidad. Por eso se creó la AFVZ (Agencia Federal para Vampiros y Zombies): para erradicar estas criaturas de la faz de la tierra. Y a finales del siglo XX parecía haberlo logrado… hasta ahora. Obligado a volver de su retiro, el Doctor Hugo Pecos recibe el encargo de detener el contagio antes de que se extienda por todo el país, pero con una célula vampiro clandestina planeando un atentado masivo, ¿no será demasiado tarde?

Inspirado en el sitio web FVZA.org y con guión del veterano David Hine (Spawn, Spider-Man: Noir), con dibujos de cortar la respiración de Roy Allan Martínez (Son of M) y Wayne Nichols (Star Wars), AFVZ promete hacer que incluso los fans más resabiados sigan leyendo hasta altas horas de la noche.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Reseña de Jack Moreno:

Desde su retiro, el doctor Hugo Pecos relata a sus nietos los recuerdos lejanos sobre la creación de la Agencia Federal de Vampiros y Zombis (AFVZ), una organización secreta ideada por el presidente Ulysses S. Grant a mediados del siglo diecinueve con el objetivo de frenar el avance de estas criaturas por los Estados Unidos.

Con la llegada de los primeros colonos europeos, América empezó a verse amenazada por los ataques aislados pero persistentes de los espectros. Fue entonces cuando la agencia comenzó a luchar en serio contra la plaga de zombis y vampiros logrando ciertos éxitos. Sin embargo, a comienzos del siglo veinte había ya cerca de 300000 infectados por los virus que causan estas enfermedades.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el nacional socialismo alemán inoculó el virus a prisioneros de campos de concentración creando el desconcierto entre las tropas aliadas que en 1945 llegaban para liberarlos. El esfuerzo conjunto de los siguientes presidentes norteamericanos dio sus frutos y en 1950 se logró la primera vacuna eficaz antivampiros. Ya en 1963, el presidente Kennedy declaró ganada la guerra contra los vampiros.

La agencia cerró sus puertas en 1975.

En la actualidad, los jóvenes más vanidosos rinden culto al vampiro mediante la moda de vestir atuendos góticos y el uso de implantes y postizos que imitan los afilados colmillos de esta otrora criatura de la noche. Las epidemias son ya cosa del pasado y todo queda como un recuerdo borroso hasta que algo extraño ocurre en la ciudad de Corben.

AFVZ es una magnífica novela gráfica con guión del veterano David Hine, artista británico más conocido por sus trabajos para Marvel Comics, Image Comics y DC (X-Men, Spawn y The Joker’s Asylum) y dibujos de Roy Allan Martínez y Wayne Nichols.

Destacan también las ilustraciones finales de Yang Xueguo, Clint Langley y Alex Broeckel.