El Niño 44

El Niño 44
Tom Rob Smith
Editorial: Espasa Calpe
Colección: Espasa Narrativa
Traducción: Mónica Rubio Fernández
Primera edición: abril de 2008
Número de páginas: 390
ISBN: 978-84-670-2762-4
Precio: 21 euros
Más info: Editorial Espasa Calpe

Texto de contraporta:

Leo Stepanovich Demidov, un prometedor agente del MGB, del servicio secreto ruso, es acusado de un delito de traición que no ha cometido y huye de Moscú con su mujer. Se refugia en las colinas y descubre que varios niños han sido brutalmente asesinados, un terrible episodio del que el Partido Comunista se desentiende. Decide emprender una investigación por su cuenta para esclarecer esas muertes, a sabiendas de que arriesga su vida y la de su mujer.

Reseña de Jack Moreno:

Leo Demídov es un agente soviético que trabaja para la Seguridad del Estado con la única misión de desenmascarar y arrestar a supuestos espías occidentales. Al tiempo que sigue el rastro del señor Brodski, un veterinario que tiene la desgracia de pasar consulta a las mascotas de los empleados de la embajada americana situada frente a su clínica, un extraño suceso tiene lugar cerca de una estación de ferrocarril. Oficialmente, el pequeño Arkadi fue arrollado por el tren mientras jugaba con su hermana Zhora cerca de las vías, pero sus familiares piensan que fue asesinado.

Corre el año 1953 y en el perfecto Estado revolucionario ya no hay crímenes, puesto que no hay pobreza, puesto que se ha alcanzado la sociedad perfecta. Por lo tanto, Leo es requerido solo para acallar las voces de la familia del niño. Sin embargo, algunos testigos afirman haber visto al chico, poco antes de morir, en compañía de un hombre. Le vieron desnudo y con tierra en la boca, pero frente a la policía todos se desdicen ante el temor a posibles represalias o a ser deportados por poner en entredicho la seguridad del Estado socialista.

El sistema estalinista, basado en el principio de culpabilidad, procede con detenciones ilegales y torturas contra cualquier ciudadano sospechoso, hasta lograr una falsa confesión de culpabilidad. Después, la ejecución en el mejor de los casos o la deportación a los gulags en el peor.

Leo sigue este mismo proceder, habitual para un agente de la MGB soviética, hasta que un día se cruza en su camino su colega Vasili, con el que sostiene una pugna personal que ha ido demasiado lejos y que le hará pasar de héroe a villano.

El ambiente opresivo, el miedo, la crueldad, las falsas denuncias y las sospechas se vuelven contra él, hasta el punto de verse obligado a investigar a su propia mujer, acusada del cargo de espionaje. Expulsados a una zona remota del norte de Rusia, Leo y Raisa inician una nueva vida lejos de su hogar y de sus padres. Al poco de establecerse, el jefe local de la milicia le entrega las fotografías de Larisa Petrova, una niña asesinada en un bosque cercano a una estación de tren. Y con ella van ya cuarenta y cuatro niños asesinados por todo el país. La desnudaron y la llenaron la boca de tierra, igual que a los demás. Rápidamente la milicia detiene y ejecuta al joven retrasado que descubrió el cuerpo, pero Leo intuye que se trata del mismo asesino de Moscú.

Mientras intenta convencerse de la inocencia de su mujer, Leo se enfrenta al esquivo asesino intentando sortear el implacable asedio al que se ve sometido por sus viejos camaradas.

El niño 44 es un bestseller con un ritmo trepidante, casi se diría que escrito para ser llevado a la gran pantalla (hay rumores de que el propio sir Ridley Scott había sopesado la opción de una adaptación). Inspirada en los crímenes de Andrei Chikatilo, un psicópata que en los años ochenta asesinó a más de 50 niños, Tom Rob Smith consigue atrapar al lector en este thriller, sencillo pero eficaz, que se va complicando hasta alcanzar un inesperado final en el que se entremezclan los pasados del perseguidor y el perseguido.

Firmin

firmin04Firmin
Sam Savage
Editorial: Seix Barral
Colección: Biblioteca Formentor
Traducción: Ramón Buenaventura
Primera edición: octubre de 2007
Número de páginas: 224
ISBN: 978-84-322-2824
Precio: 16,50 euros
Más info: Presentación de Firmin en You Tube
Más info: Editorial Seix Barral

Texto de contraportada:

Nacido en el sótano de una librería en el Boston de los años 60, Firmin aprende a leer devorando las páginas de un libro. Pero una rata culta es una rata solitaria. Marginada por su familia, busca la amistad de su héroe, el librero, y de un escritor fracasado. A medida que Firmin perfecciona un hambre insaciable por los libros, su emoción y sus medios se vuelven humanos. Original, brillante y lleno de alegorías, Firmin derrocha humor y tristeza, encanto y añoranza por un mundo que entiende el poder redentor de la literatura, un mundo que se desvanece dejando atrás una rata con un alma creativa, una amistad excepcional y una librería desordenada.

Reseña de Jack Moreno:

Firmin nace y se cría en el sótano de una librería de ocasión de Boston, en los años sesenta. Poco agraciado físicamente, con la cabeza gorda y los miembros flacos, destaca sin embargo en lo intelectual. Fascinado por las personas, decide desechar una arriesgada vida como plaga callejera por una existencia más tranquila como rata burguesa de biblioteca.

Si bien empezó devorando (literalmente) los libros, dejó de comérselos y al poco tiempo aprendió a leer, descubriendo los relatos de los grandes maestros de la literatura —Ford Madox Ford, James Joyce, Joseph Conrad, Leon Tolstoi— con la esperanza de poder algún día emularlos y escribir él también una gran obra: la triste historia de su vida.

Escondido de la vista de Norman Shine y sus clientes, recorre el techo, las estanterías y las distintas salas del pequeño negocio con devoción. A través de las rendijas observa ensimismado la vida de los humanos, sus costumbres y gustos literarios. Las escapadas al mundo real, junto a su madre y sus hermanos de camada, son siempre una molestia que le gusta comparar a disgusto con sus lecturas, mucho más divertidas y provechosas. Así, en vez de correr y pelearse con sus semejantes por el envoltorio de una chocolatina tirada en el suelo, prefiere contemplar extasiado las marquesinas de los teatros y las fotos de los artistas que allí actúan.

Es mejor viajar con la mente antes que enfrentarse a la realidad; vale la pena dedicarse a leer las vidas de ficción de los grandes personajes de la literatura antes que arriesgarse a tener una propia, decide. Desea la tranquilidad solitaria de la librería a las peligrosas callejuelas de Boston. Pero, por encima de todo, Firmin odia verse en los espejos; de hecho, odia ser una rata. Nada le molesta más que leer algún libro sobre ratas o ratones como Mickey Mouse o Stuart Little. Nada tiene que ver su horrible reflejo de sabandija con la grandeza de los clásicos o los bellos rostros de los actores que salen retratados en las revistas de cine, como Fred Astaire.

Sin embargo, un día cualquiera, su sueño idealizado sobre el ser humano se esfuma: el librero descubre la presencia del roedor y al instante coloca matarratas por toda la librería. Huye Firmin, hambriento y desilusionado, hasta que encuentra acogida y afecto en casa de Jerry, un escritor fracasado que tiene más de rata que de persona.

Sam Savage narra la historia de unos seres humanos (alguno de ellos con forma de rata) que deciden aislarse peligrosamente de la realidad. Aquellos que reniegan de su condición y sueñan despiertos. Aquellos que se hunden en sus falsos complejos y en su falta de autoestima. Aquellos que viven solos y mueren solos.

Pero Firmin también es un libro sobre libros. Un libro sobre crítica literaria ratonil.

Cabe destacar también las ilustraciones de Fernando Krahn.