Título: La Velocidad de la Oscuridad.
Autora: Elizabeth Moon.
Editorial: Ediciones B.
Colección: Nova nº 183.
Traducción: Rafael Marín.
Número de páginas: 390.
ISBN: 84-666-2139-3.
Precio: 19 euros.
Texto de contraportada:
Reflexiva, aguda e inolvidable, ‘La velocidad de la oscuridad’ es una arrebatadora exploración del peculiar mundo de Lou Arrendale, un autista adulto a quien se le ofrece la posibilidad de probar una nueva «cura» experimental. Lou deberá decidir si se somete o no a ese tratamiento que podría cambiar por completo su forma de entender el mundo… y la misma esencia de su personalidad.
Tras éxitos indiscutibles como ‘Restos de Población’ (finalista del premio Hugo de 1997), Elizabeth Moon ha obtenido el prestigioso premio Nebula (el Oscar de la ciencia ficción) con esta emotiva y absorbente historia de un autista, Lou Arrendale, en un futuro cercano.
Lou es un personaje sumamente entrañable, llamado a dejar un rastro indeleble en la historia de la mejor ciencia ficción, como ya lo hiciera Charlie Gordon, protagonista de ‘Flores para Algernon’ (1959 y 1966), de Daniel Keyes. Si Charlie mostraba su humanidad a través de su acceso y posterior pérdida de una mayor inteligencia, Lou Arrendale nos enseña a ver el mundo a través de la compleja y peculiar mente de un autista.
Reseña de Jack Moreno:
Lou Arrendale es un autista adulto. Pero es un autista bastante autónomo y no tan limitado como se podría pensar: vive solo, conduce su propio vehículo y tiene un trabajo. No obstante, entre las dificultades propias de su enfermedad destacan sus problemas de interacción social, de comunicación verbal y, sobre todo, su incapacidad para captar y entender muchas de las señales sociales (gestos faciales, tonos de voz, etc.).
Lou se siente a gusto en la rutina de las pautas; lo inesperado y los cambios le molestan y le desorientan, pudiendo llegar a colapsarle.
Lou y su grupo de compañeros de trabajo son tentados a participar en un nuevo tratamiento experimental para curar su autismo. La cura es nueva y aún no ha sido probada en seres humanos, lo que les hará dudar sobre aceptar o no la propuesta ante los riesgos que presenta la prueba.
La aceptación, el respeto y la dignidad de las personas autistas dentro de la comunidad son asuntos especialmente debatidos en toda la novela por la autora, que denuncia algunas prácticas empresariales bastante poco éticas o la forma en que los médicos tratan estas dolencias: en su afán por curar suelen olvidarse del enfermo y sus sentimientos y su propia voluntad de elección. También critica la crueldad (en muchos casos inconsciente) que algunas «personas normales» muestran al tratar con personas autistas, y lo injusto de usar etiquetas a la hora de definir a las personas según las trabas físicas o mentales que puedan presentar.
Otro de los aciertos de la novela es la reflexión que se hace sobre el concepto de identidad y el miedo a perder la memoria y los recuerdos, que son los que nos definen realmente. Lou intenta explicarse: «quien yo soy es mi pasado». Así, someterse a un tratamiento de curación siendo adulto no es lo mismo que cuando se realiza siendo un niño o un bebé.
Quizás resulta inevitable comparar ‘La velocidad de la oscuridad’ con la magnífica ‘El curioso incidente del perro a medianoche’ de Mark Haddon, probablemente mejor novela ya que inserta una trama y un desarrollo de la historia más complejo. En cambio, la novela de Moon se centra en mostrar (y hacer hincapié en que el lector entienda) las peculiaridades de su protagonista y sus dificultades para desenvolverse en la vida como una «persona normal». Además, al utilizar la primera persona y el tiempo presente, parece como si estuviéramos leyendo el diario de Lou Arrendale.
Puntuación: 8/10
Novela recomendada por Jack Blade Runner Page.

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