Fotografía: plumas y sellos

Hace poco, viajé por Italia. En una tienda pequeña, en Florencia, vendían estas plumas tan chulas presentadas dentro de unas cajitas de cartón con su correspodiente frasquito de tinta de color.

Para los que nunca las hemos utilizado debe resultar hoy en día un poco difícil y lento escribir con ellas. De todas formas, me supongo que son más decorativas que otra cosa.

Al final me decidí y compré un estuche con un troquel, cera y un mechero de alcohol para hacer sellos. Un regalo estupendo para los amantes de la sigilografía. Un certificado de autenticidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bosque Mitago

Bosque MitagoBosque Mitago
Robert Holdstock
Editorial: Ediciones Gigamesh
Colección: Gigamesh Ficción, nº 33
Traducción de Cristina Macía
Ilustración: Corominas
Primera edición: julio de 2007
Número de páginas: 272
Precio: 18 euros
ISBN: 978–84–96208–28–5
Más info: Ediciones Gigamesh

Reseña de Jack Moreno:

Tras el final de la segunda guerra mundial, Steve regresa al hogar familiar, a Refugio del Roble. Su hermano Christian, que parece bastante cambiado, le narra los últimos días de su padre, fallecido durante sus largos años de ausencia. Los dos hermanos rememoran su niñez, sus juegos en el lindero del bosque y al hombre misterioso que vieron dentro, los recuerdos de ruidos extraños y las apariciones fugaces en torno a Ryhope.

Christian decide seguir los pasos de su padre y se adentra en la espesura, obedeciendo a su poderosa llamada. Steve descansa en la casa familiar, leyendo el confuso diario de su progenitor: anotaciones sobre los caminos del bosque y las fantásticas fuerzas y fenómenos que suceden en su interior.

Aparecen vórtices en los senderos y espirales de energía en torno a los árboles. Y sobre todo están los mitago (mythagoes): la imagen de una forma idealizada de una criatura mítica de miles de años de antigüedad. En el medio natural estas imágenes mentales adquieren cuerpo y los héroes y monstruos se manifiestan por medio del subconsciente colectivo de los hombres, que es eterno y se transmite de generación en generación. Pero los mitagos pueden ser a la vez hermosos y tenebrosos, peligrosos y atractivos.

Hay un ser primigenio superior a todos ellos, un hombre-bestia, un poderoso y voraz mitago que ronda el bosque y ataca a los extraños que se adentran en su tupida arboleda: el misterioso Urscumug.

Tras la prolongada permanencia de Christian en Ryhope, Steve decide salir en su búsqueda y en pos de una extraña y hermosa mujer —Guiwenneth— que merodea por la casa. Su compañero en la peligrosa incursión es Harry Keeton, un ex piloto de guerra que también se siente atraído por el bosque y sus criaturas.

Caballeros de espada y armadura, brujos, fortalezas y edificios de piedra, muros de fuego y hasta un soldado de la primera guerra mundial son algunos de los seres que deambulan por este dédalo interminable, una frondosidad donde el tiempo y el espacio tienen sus propias leyes.

La novela se aleja del tópico de dragones, mazmorras, elfos, orcos o batallas épicas y se centra en los mitos más antiguos de la cultura británica, desde la época del neolítico pasando por los celtas, los círculos de piedras, los mitos artúricos, las invasiones sajonas o el dominio del Imperio romano.

Seleccionado en el libro guía Literatura fantástica, las 100 mejores novelas (Ediciones Minotauro) de David Pringle, Bosque Mitago es uno de los mejores relatos de fantasía de los años ochenta. Ganador de los premios World Fantasy Awards y BSFA Awards, la saga del Bosque de Ryhope está compuesta por siete libros: Bosque Mitago (1984), Lavondyss (1988), The Bone Forest (1991), The Hollowing (1993), Merlin’s Wood (1994), Gate of Ivory, Gate of Horn (1997) y Avilion (2009).

Mythago Wood es un maravilloso cuento sobre un bosque encantado que se defiende a sí mismo de los intrusos mediante criaturas fantásticas que existen en el recuerdo de los hombres. Robert Holdstock recrea en su narración un universo paralelo inviolable y perpetuo repleto de episodios oníricos y poéticos, enfrentamientos fraticidas y mitología heroica.

Este es uno de esos pocos libros que te invita a creer en la existencia de bosques encantados, criaturas de fábula, fantasmas y reinos olvidados. Una excelente lectura.

Cabe destacar también la magnífica portada de Corominas.

Roma Eterna

Roma EternaRoma Eterna
Robert Silverberg
Editorial: Minotauro
Colección: Ucronía
Traducción de Emilio Mayorga Calabuig
Primera edición: octubre de 2006
Número de páginas: 400
Precio: 18 euros
ISBN: 978-84-450-7610-1
Más info: Ediciones Minotauro
Más info: Robert Silverberg en Wikipedia

Reseña de Jack Moreno:

Los historiadores romanos dataron el año 753 a.C. como el de la fundación de Roma, refiriéndose al designar un año cualquiera como ab urbe condita (desde la fundación de la ciudad). La civilización romana —monarquía, república e imperio— duró en torno a 1200 años, ya que el final del imperio culminó en el año 476 d.C. (nota: el Imperio de oriente se prolongó hasta el año 1453 con la caída de Constantinopla).

Estas son las fechas reales; Silverberg nos propone otras.

El autor neoyorquino deja claro que se trata de una ucronía al relatar el fracaso de la expedición —el Éxodo— que un grupo de hebreos liderados por un caudillo carismático llamado Moisés sufrió al intentar marchar en pos de la tierra prometida, sin lograr el objetivo de liberarse de su esclavitud en Egipto. De haber tenido éxito, discuten varios personajes al comienzo de la novela, el Imperio habría sufrido la llegada de una nueva religión, un nuevo culto que habría transformado la forma de vida de los romanos y quizás el destino del mundo entero.

Silverberg escribe el devenir alternativo de la civilización romana desde el respeto a algunos de los sucesos históricos reales, como la división del Imperio, pero fabulando desde un enfoque más o menos lógico sobre cómo habría sido su perpetuación en el tiempo más allá de la caída real de Roma (el último emperador de occidente fue Rómulo Augústulo, hasta el año 476 d.C.). La novela se divide así en una serie de episodios independientes —fix-up— que narran sucesos plausibles de esta gran civilización hasta alcanzar el sueño de propagarse por las estrellas.

El primer capítulo de la novela presenta la llegada del embajador griego Menandros a la ciudad imperial en busca de una alianza matrimonial que sirva también como unión para reforzar los ejércitos del norte en su lucha contra las hordas bárbaras. Las intrigas políticas que aparecen al comienzo de la novela ayudan a comprender cómo funcionaba el complicado proceso de sucesión imperial mientras se describe con gran detalle los bajos fondos de la ciudad y las distintas clases sociales.

Tras la victoria en el norte, es el emperador de occidente el que ayuda al de oriente a deshacerse de los persas. Sin embargo, todo esto provoca un hecho inesperado: sin enemigos exteriores, ambos imperios empiezan a competir entre sí.

El enviado romano Córbulo llega a las fronteras más orientales del Imperio para investigar un nuevo culto que está tomando fuerza en la tierra de los sarracenos. El líder Mahmut tiene intención de propagar la religión del dios único entre su gente, lo que supone una grave amenaza para Roma. A su vez, en la otra punta occidental, se prepara una oleada de ataques para conquistar las temibles y distantes tierras de México. El nuevo continente, bautizado como Nova Roma, supondría una gran ventaja para el Imperio de occidente frente al Imperio de oriente en su pugna por el control del mundo. Pero el deseado oro de Perú se encuentra ya en manos del rey Olao, un jefe nórdico despiadado y tenaz enemigo de Roma, el primero en llegar desde el viejo continente.

Mientras tanto, en la península italiana resulta inevitable la guerra fratricida y es el emperador de oriente el que vence entrando victorioso en la ciudad eterna. Pero poco durará el control griego en occidente: Unos años después el Imperio vuelve a reunificarse y sobreviene una época de paz (Pax Romana) y de prosperidad con la llegada de grandes descubrimientos como la pólvora, la imprenta o la circunnavegación el globo terráqueo. A pesar de todo esto, según aumenta la riqueza de Roma los emperadores se vuelven más despilfarradores y los administradores más corruptos. Se suceden revoluciones internas —un guiño a la Revolución francesa y su Terror—, con ejecuciones y purgas desmedidas. Aparece con timidez la idea de la democracia y el fin de la clase de los patricios. La vieja República vuelve a atisbarse en el horizonte mientras un segundo éxodo por parte de los hebreos parece estar tomando forma. Un viaje a las estrellas.

Robert Silverberg, más conocido por sus novelas y relatos de ciencia ficción y por los que ha recibido infinidad de premios, es también un gran apasionado de la historia. Suyo es el ensayo Ciudades perdidas y civilizaciones desaparecidas, por citar un ejemplo.

En esta novela realiza su particular homenaje a la civilización romana sin grandes pretensiones a la hora de imaginar grandes cambios, intuyendo que la historia de Roma, de no haber tenido el final que todos conocemos, habría sido una sucesión constante de caídas y resurgimientos de los que siempre habría conseguido salir a flote. Por otro lado, la novela sí resulta una pequeña decepción para todos los que esperábamos encontrarnos con más contenido fantástico al imaginar el estandarte de las cuatro letras SPQR (El Senado y el pueblo romano) clavado sobre la superficie de algún planeta lejano. En otra ocasión, quizás.

El cementerio de Praga

El cementerio de PragaEl cementerio de Praga
Umberto Eco
Editorial: Lumen Editorial
Colección: Futura
Traducción de Helena Lozano Miralles
Primera edición: noviembre de 2010
Número de páginas: 592
Precio: 23,90 euros
ISBN: 978-84-264-1868-5
Más info: Random House Mondadori
Más info: El misterio del agente provocador
Más info: Umberto Eco en Wikipedia

Reseña de Jack Moreno:

El escaparate de la tienda del anticuario muestra una gran cantidad de objetos curiosos y sin valor, la mayoría gastados. Antiguos embargos a familias necesitadas. Pero el verdadero oficio de Simon Simonini es el de falsificador, y sus servicios quedan reservados a los pocos que conocen el santo y seña de su puerta falsa. Nuevos testamentos y modificaciones en otros documentos oficiales son sus pedidos más comunes. Simonini es maestro en este arte.

Nació en el Piamonte italiano y después se hizo francés en París, escondiéndose y narrando la historia de su azarosa vida en un diario. Disfruta de la cocina gala mientras injuria a judíos, masones, alemanes y franceses. Tratándose de Eco, la Iglesia también se lleva su parte. El acceso a los buenos manjares y la preparación de los alimentos (esto último incluso mejor que el sexo, afirma) son los hábitos del falso capitán Simon Simonini.

Tiene un alter ego: el abate Dalla Piccola. Cada uno cuenta los recuerdos que el otro parece haber olvidado (o no quiere contar) formando juntos una línea más o menos completa (más o menos cierta) de sus derroteros por la Europa del siglo XIX.

El buen imitador de la caligrafía de los poderosos debe tener contactos en las altas esferas, y Simonini demuestra bastante pericia en estos terrenos poco asentados. Así comienzan a llegar encargos políticos en torno a la figura de Garibaldi. A sus deberes suma también los de espía y asesino. Ya en Francia contacta con la Sureté y se hace con una amplia y pudiente clientela privada que le permiten acomodarse. Napoleón III, la Comuna de París, la guerra francoprusiana, el caso Dreyfus… Simonini está en todas partes.

Pero en realidad el protagonista de El cementerio de Praga es un héroe antipático, misántropo, traidor, truhán en la sombra que nunca da la cara, presto a huir, antisemita, misógino y, sobre todo, un embustero capaz de arruinar la vida de un inocente por una suma suficientemente grande de dinero.

Umberto Eco es un erudito al que le gusta demostrar su condición con interminables catálogos y descripciones que va insertando a lo largo de la trama, en ocasiones despistando un poco al lector entre tantas salsas y especias. En esta ocasión parece que destacan más las referencias culinarias que las literarias. Recupera el estilo del folletín de la época y realiza homenaje a Dumas.

La novela se desarrolla a tres voces: narrador, Simonini y Piccola. El narrador parece mediar entre ambos mientras nos da a entender que Piccola es una especie de voz de la conciencia de Simonini.


Al igual que ocurría con el personaje de Adso en la magnífica El nombre de la Rosa, la lucha contra el recuerdo esquivo y la memoria de las experiencias vividas (algunas de ellas incómodas, heridas sin cerrar) destaca en El cementerio de Praga.

Pero, sobre todo, este es un relato que se centra en la creación del odio hacia lo judío. Un complot por hacer surgir un nuevo enemigo poderoso al que temer: el tesón por convencer a los demás de que de veras se trata un adversario formidable que opera en la oscuridad tramando apoderarse del mundo. La superchería, la difamación, las invenciones, las calumnias, las falsas acusaciones… todo vale con tal de desinformar a la sociedad y manipular su mente con ideas espurias como los falsos Protocolos de los Sabios de Sión.