Guía para identificar personajes de la Mitología Clásica

Ediciones Cátedra presenta dentro de su colección Cuadernos de Arte el interesante volumen Guía para identificar personajes de la Mitología Clásica de Lorenzo de la Plaza Escudero, un excelente ensayo para reconocer a todos estos seres míticos.

Guía Para Identificar Los Personajes De La Mitología Clásica

Sinopsis:

¿Podrías reconocer a los personajes de la mitología clásica que aparecen representados en las obras de arte? Esta guía te ayudará a conocer y reconocer a todos estos seres míticos. En cada entrada ilustrada organizada alfabéticamente encontrarás un breve texto que narra la historia de cada personaje, las variantes iconográficas más representativas, así como los posibles atributos que los acompañan.

Para facilitar la búsqueda se han añadido un diccionario de atributos (donde podrás consultar qué seres portan dichos atributos), así como un vocabulario de términos relacionados con el mundo grecolatino.

Penguin Clásicos edita La epopeya de Gilgamesh

Penguin Clásicos edita en noviembre el clásico La epopeya de Gilgamesh, el relato mítico del rey Gilgamesh, símbolo de la lucha eterna del hombre contra el miedo a la muerte.

La epopeya de Gilgamesh

Sinopsis:

Los fragmentos más antiguos que se conservan de La epopeya de Gilgamesh son obra de un poeta paleobabilónico que escribió hace más de tres mil setecientos años. Fue compuesta en lengua acadia, pero sus orígenes literarios se remontan a cinco poemas sumerios. En ella se cuenta la historia de Gilgamesh, el gran rey de Uruk, sus encuentros con monstruos y dioses, su enfrentamiento y posterior amistad con Enkidu el salvaje, el nacido en las tierras altas, y su arduo viaje en busca del secreto de la inmortalidad.

Además de abordar temas como la familia, la amistad o los deberes del rey, La epopeya de Gilgamesh versa, sobre todo, de la lucha eterna del hombre contra el miedo a la muerte.

La versión de Andrew George -la de referencia en el mundo occidental- la introducen palabras muy sabias de José Luis Sampedro. Como cierre, un epílogo sobre la pervivencia del mito realizado por los profesores de comunicación audiovisual de la Universidad Pompeu Fabra Jordi Balló y Xavier Pérez.

Las aventuras de Huckleberry Finn

huck05Las aventuras de Huckleberry Finn
Mark Twain

Editorial: Ediciones Cátedra.
Colección: Letras Universales nº 267.
Traducción: Doris Rolfe y Antonio Ferres.
Segunda edición: septiembre de 2005.
Número de páginas: 394.
ISBN: 84-376-1646-8.
Precio: 10,50 euros.

Texto de contraportada:

En 1859 Samuel Langhorne Clemens (1835-1910) adoptó el conocido pseudónimo literario de «Mark Twain», una expresión de la navegación fluvial para medir el calado de los barcos. Ese pseudónimo marcó de por vida, y tras su muerte, la carrera literaria de ese personaje singular, contradictorio, desconcertante, más pesimista que optimista, mucho más amargo que humanista y crítico social impenitente.

A pesar de haber sido considerada tradicionalmente como una obra de literatura juvenil, Las aventuras de Huckleberry Finn, según el propio Mark Twain, no es una obra «de muchachos» ni «para muchachos». Su protagonista en un niño desharrapado, que no va a la escuela, roba y utiliza un lenguaje barriobajero. A través de sus atónitos ojos de chiquillo espabilado, Mark Twain consigue realizar sus mayores ambiciones literarias, pues a partir del color local creó una historia universal, cuyo impacto en el lector es profundo y duradero: todo un clásico de la literatura universal.

Reseña de Jack Moreno:

Huckleberry Finn es un muchacho temeroso de la vida ilógica, aburrida y solitaria de los adultos que le rodean, un niño demasiado joven que se está criando mal, como un ‘petit sauvage’ sin la figura cercana de unos padres capaces de educarlo y de imponerle unos valores sociales mínimos. Huck prefiere sus viejas ropas sucias y raídas a las caras y elegantes, que siempre pican y aprietan un montón, de los jóvenes formales de su edad.

No asiste a la escuela ni su tutora, la señorita Watson, logra que aprenda nada ni que se ‘domestique’ como es debido. Sólo quiere vivir libre, sin presupuestos ni aspiraciones. Y, por supuesto, prefiere la compañía de Tom Sawyer y su cuadrilla de gamberros a la de cualquier otro adulto.

El padre de Huck es un borracho que le maltrata y le increpa por saber leer y escribir. Pero un día, Huck decide escapar de su terrible progenitor. El río Mississippi es la única vía de escape, y en él se encuentra con Jim, un esclavo negro que decidió huir de su amo al saber que sería vendido.

En adelante se va sucediendo toda una seria de aventuras río abajo, escapando de sus perseguidores y juntándose con toda una caterva de individuos —asesinos, estafadores, ladrones, familias enemistadas, negreros— que no harán sino influir negativamente en la vida de Huck.

Saquear barcos, ‘tomar prestados’ alimentos y, sobre todo, mentir serán las actividades más corrientes en su ida por el caudaloso río, auténtica metáfora de una vida plagada de bancos de arena, pequeñas islas, encuentros con otros navegantes, naufragios, barcos encallados, visitas fugaces a la orilla y cualquier otra cosa a donde la corriente les lleve.

Pero es que Huck es un mentiroso compulsivo, hasta el punto de engañar a su mismo compañero de fatigas. Y tal y como él mismo reconocerá «quien de joven empieza mal de mayor terminará mal». Huck padece un importante déficit educativo, y su discurrir alocado como outsider fugitivo de la ley y de la civilización no hace sino agravar aún más este problema.

Huck posee una cultural popular basada en el folklore típico de la zona (alto Mississippi), novelas de aventuras (Dumas, principalmente), leyendas urbanas y cuentos falsos y demás tradiciones orales en su mayor parte inciertas o exageradas, oídas casi todas de labios de Tom Sawyer.

La novela realiza también un magnífico retrato de la vida en el Mississippi de la América profunda de la primera mitad del siglo diecinueve (1840) racista, analfabeta, llena de haraganes mascadores de tabaco, de niños holgazanes y de esclavos negros temerosos de su incierto devenir.

Puntuación: 10/10
Novela recomendada por Jack Blade Runner Page.

El Largo Adiós

largoadios07Título: El Largo Adiós.
Autor: Raymond Chandler.

Editorial: Ediciones Cátedra.
Colección: Letras Universales nº 362.
Traducción: José Luis López Muñoz.
Primera edición: febrero de 2005.
Número de páginas: 452.
ISBN: 84-376-2124-0.
Precio: 13 euros.

Texto de contraportada:

La vida de Raymond Thornton Chandler (1888-1959) bien puede rivalizar con sus ficciones. Nacido en Chicago, de sangre irlandesa, educado en una escuela pública británica, participó heroicamente en la Gran Guerra y desempeñó oficios tan dispares como empleado de banca, periodista, dependiente de una mantequería y alto ejecutivo de una compañía de petróleo, antes de convertirse en novelista de éxito. Maestro de un género como el policíaco, atrapado en el lugar común de la evasión, hay en su serie narrativa del detective Marlowe demasiadas señales que le hacen merecedor de ocupar un lugar en la literatura en sentido estricto.

El largo adiós fue recibido de forma entusiasta por los medios desde su publicación, primero en Inglaterra en 1953 y al año siguiente en Norteamérica. Junto a los habituales tics satíricos y cínicos del inconfundible detective Marlowe, en los que le reconocemos como el sujeto, el héroe moral y físico al que estamos habituados, Chandler le somete a una jugada inesperada que le metaboliza en objeto, en víctima, en su búsqueda irrenunciable al descubrimiento de la verdad. En el fresco social de triunfadores y marginales, de víctimas y corruptos, Marlowe, y el lector que le acompañe, siempre encontrará un momento para disfrutar de un café recién hecho o de un gimlet, del calor húmedo de los bulevares, de la silueta de las colinas…

Reseña de Jack Moreno:

Alfredo Arias, responsable de la edición de esta novela dentro de la colección Cátedra Letras Universales, recuerda en la introducción que el género policíaco tuvo a Voltaire como uno de sus primeros precursores con su obra Zadig. También el Talmud y Las mil y una noches son otras de las pioneras. En Estados Unidos, Arias destaca a Poe como uno de los iniciadores de este género literario con las aventuras de su detective Auguste Dupin. Y en Europa confirma al personaje francés de Vidocq. Por supuesto, también cita al inmortal personaje de Conan Doyle y al detective belga creado por Christie, mucho más populares que los anteriores por sus conocidas adaptaciones cinematográficas, sobre todo.

Raymond Chandler, escritor nacido en Chicago pero educado en Inglaterra, escribió varias novelas sobre el genial investigador privado Philip Marlowe. Chandler, junto a Dashiell Hammett y Ross McDonald, forma parte del gran triunvirato de este género detectivesco en los USA.

A la salida de un bar, Marlowe se encuentra con un desconocido llamado Terry Lennox, tirado en el suelo y borracho como una cuba. Pese a todo, decide ayudarlo. En posteriores ocasiones, vuelve a encontrase con él, prestándole de nuevo su ayuda, que deriva en una relación de amistad. Terry está casado con Sylvia, un rica y bella mujer. Pero un día, Sylvia aparece brutalmente asesina. Terry pide ayuda a Marlowe para huir a México. Pero antes de tomar un avión a Tijuana, le confiesa su inocencia.

En este punto de la novela se inicia una investigación enrevesada y en la que salen escena una caterva de personajes —escritores alcoholizados, millonarios ancianos, mafiosos sin escrúpulos, periodistas implacables, policías corruptos— de pasados oscuros, vidas singulares y cargados de pequeñas miserias. En muchas ocasiones, Marlowe saca a relucir su cinismo, sus respuestas ingeniosas, pero también su inteligencia, su psicología y su capacidad deductiva en unos diálogos magníficos. Y como telón de fondo (un personaje más, en verdad), la ciudad de Los Ángeles, muy bien retratada en todo el relato, casi como en una guía turística.

Puntuación: 8/10
Novela recomendada por Jack Blade Runner Page.